EL ÚLTIMO PADRE (Poesía)
(Ver Audiovideoteca y Opiniones)

 
 

De lo que le pasó a este libro / Su historia
(Extraído del Apéndice de la tercera edición argentina)

El último padre nació en Mendoza, en 1964. Su autor, Rodolfo Braceli, por entonces tenía 23 años. La primera versión de este poema-novela fue leída en un recital, el jueves 31 de mayo de 1964, en el Instituto de Cultura Hispánica de aquella provincia. El manuscrito permaneció guardado, en silencio, casi una década.    
A partir de su publicación, en 1974, se desencadenaron una serie de hechos, algunos inusuales para un libro de poesía: además de las musicalizaciones y traducciones a tres idiomas, hubo tesis doctoral, versiones teatrales y cinematográficas, recitales en universidades norteamericanas donde se incorporó como texto de estudio, etcétera.
He aquí una síntesis del itinerario de El último padre:
Ediciones:
En Buenos Aires, tres: De La Flor, 1974, 1978 y 2004.
En Estados Unidos, dos, bilingües: Citybender, 1978.
En Francia: Europe, 1986.
Traducciones:
Al inglés, Francisco A. Lomelí, con prefacio de Gustavo Segade, 1977.
Al francés (versión parcial), Gèrard de Cortanze, 1986.
Al italiano, Noemí Varrone. Inédito, 1981.
Además, en 1976 el doctor Lomelí desarrolló su tesis doctoral en San Diego State University a partir del análisis de esta obra.
Musicalizaciones, entre otras:
14 poemas, por Damián Sánchez, con el título de “Testamento del Último Padre”, 1983.
Cine:
Mediometraje con guión y dirección de Patricia Fillat, 1992.
Exposiciones, entre otras:
Grabados de Raúl Capitani, 1974.
Fotografías de Jorge Salto, presentado por Raúl González Tuñón, 1974.
Dibujo de Raúl Soldi, 1983.
Recitales del autor:
Además de los numerosos en Argentina, se realizó una serie dentro del ciclo "Distinguished Latin American Lecturer, under Fullbright-Hays Grant for Latin American Writers", en 1977, en San Diego State University, The University of Arizona, New Mexico State University, California State University, University of California, etcétera. En algunas de estas universidades El último padre fue incorporado como texto de estudio.
Teatro:
El reiterado destino escénico de este libro comenzó con la inclusión de sus poemas en varios espectáculos y recitales protagonizados por Rodolfo Bebán, Edda Díaz, Rafael Rodríguez, María Vaner, Miguel Ángel Solá, Ulises Dumont, entre otros.
La apertura de la Feria Provincial del Libro de Mendoza 2004 estuvo dedicada a El último padre, en el marco de un tributo a su autor. La lectura del libro fue interpretada en esa ocasión por Hugo Arana, en el teatro Independencia.
Siete versiones teatrales:
La primera, en junio de 1984, en Tucumán, protagonizada por Marcos Rosenzvaig y dirigida por Héctor Posadas.
En la misma semana se estrenó en Mendoza, con Lucía Rosario Gómez y Martín Neglia, dirigidos por Jorge Gómez.
Le siguieron otras versiones en Rosario, San Luis, Mar del Plata y Córdoba.
En Buenos Aires, en 1988, fue protagonizada y dirigida por Inda Ledesma en la sala Casacuberta del Teatro Municipal General San Martín. Con esta obra Ledesma ganó el premio Pepino ´88, a la Mejor Actriz.
En 1989, Marcos Rosenzvaig presentó su versión en el Festival Latinoamericano de Estocolmo, y en gira en el Managen Theatre, Sherhdmen Theatre, Stutt´s Little Theatre, Stiltula Theatre, y en distintas ciudades de Alemania.

En 1976, El último padre resultó finalista en el Concurso Municipal de Poesía de la Ciudad de Buenos Aires. (Jurado: Rodolfo Alonso, Horacio Jorge Becco, Julia Prilutzky Farny, Luis Ricardo Furlan y Ricardo Molinari.)

Presentación de Antonio Di Benedetto
(Texto de la contratapa de la primera edición. De la Flor, 1974)

“Ya de antes era un Braceli. Cuando nació, también fue Rodolfo Eduardo.
Hurga la vida desde que arañó la primera tierra, que fue de Luján. El Luján de Cuyo que está en Mendoza. (Adonde vuelve, de donde esté: en Bucarest o en París, atrapando sucesos; en la ciudad de Buenos Aires, que más recibe de él que lo que a él le da.)
Pudo ser profesor o doctor, pudo saber griego y latín. Desistió.
Tenía reservados otros lenguajes:
Cine: Se entrenó con ´Nicolino Intocable Locche´, mediometraje. Su match de fondo, aunque sin fecha, está en programa.
Periodismo: Cuando uno lee sus notas, sus reportajes, piensa que ciertas cosas tal vez objetivamente suceden, pero se inventan en él. Más claro: pasan a ser cuando a Braceli le entran por los ojos, la piel, los oídos, y él las cuenta.
Libro: Pautas Eneras. Vino al mundo entre nosotros (primera edición, mendocina); padeció estupidez e ignorancia (que son llamadas censura); sufrió degollación (edición secuestrada), y al tiempo reincidió en nacer (por las prensas de don Gildo D´Accurzio).
Cuando era sólo un borrador, acaso un presentimiento, y el futuro ´Último Padre´ se llamaba Botella al Cosmos, puse carta a alguien: ´Opino yo: Cuando escribe está brotado de creación, inventa a partir del lenguaje y las situaciones.  Tiene reflexión y pensamientos propios y originales. Arrolla al lector (posee un extraordinario don de comunicación, emociona sin hacer gestiones para emocionar). Es un talento.´
Elaborado desde 1963, consumado en el ´65, El Último Padre no fue tocado desde entonces. Lástima este voluntario congelamiento de ocho años. Suerte que el autor no tiene más que 33. Si domina el tiempo –esa ilusión de los escritores– tiene para muchas películas, para muchos poemas.
Braceli, en fin, está en una sociedad secreta (la que se encarga, como en el presente caso, del reparto de la ternura).
Braceli conspira (contra la asfixia). Este libro lo delata.”

¿Cuál es el contenido de El último padre?
La Advertencia que introduce todas las ediciones lo sintetiza:

“El siguiente es el testamento del Último Padre que, tal vez, hubo en la Tierra. Fue encontrado en el interior de una botella que flotaba en el espacio, dócil. Se procedió a destaparla, con las debidas precauciones. Del manuscrito, algo desteñido pero aún legible, se deduce que la Tierra, hace lejos, estuvo habitada por hombres y mujeres. Y que a ellos, cuando se besaban, les sucedían hijos. Vaya a saber por qué, eso fue prohibido, de gajo. Pero por lo menos un hombre y su compañera trasgredieron la severa ordenanza. Él anotó en una especie de diario las peripecias y delicias de tan temeraria desobediencia. Alguien introdujo ese texto en una botella y la lanzó, no al mar, sino al Cosmos.”

 
   
 
 

Ediciones en inglés:
The Last Testament

Dos ediciones bilingües, Citybender, EE.UU.,
1977 y 1978

 
 

Loose Page. Or omen. Or prologue.
Lately
I´ve been thinking
with whom
to share te end of the world.
I´ve propositioned
various beautiful young women
all answered me
with a slap
´You fool, who do you think you are!´.
All of them...
but one:
one kissed me
and ran to shop
for flour
and seeds
for when the end of the world
would come to pass...

Hoja suelta. O presagio. O prólogo.
Estos días
estuve pensando
con quién
compartir el fin del mundo.
Hice la proposición
a varias hermosas muchachas
y todas me contestaron
con una cachetada
y un “¡estúpido, qué te piensas!”
Todas…
menos una:
una que me dio un beso
y corriendo fue a aprovisionarse
de harina
y de semillas
para cuando
el fin del mundo pasara…

 
   
 
OPINIONES
 
 

ANTONIO DI BENEDETTO
"Cuando Braceli escribe está brotado de creación. Inventa a partir del lenguaje y las situaciones. Tiene reflexión y pensamiento proios y originales. Arrolla al lector (posee un extraodrinario don de comuniación, emociona sin hacer gestiones para emocionar). Es un talento. Braceli, en fin, está con "El último padre" en una sociedad secreta: la que se encarga del reparto de la ternura. Conspira (contra la asfixia). Este libro lo delata."

JUAN JACOBO BAJARLIA
"Whitman fue el primero en imaginar la poesía como una máquina alimentada de metales, cuyo impulso se origina en la leña. Pero la leña tenía un código preciso: la más herm,osa madera (la única, no la otra) con el espíritu del gfuego. Rodolfo Braceli. carghado de referentes arquetípicos (exigencia estructuralista que escapó a Jung), adviritó de pronto que su poesía estaba habitada `por una máquina creadora que se autopdeterminaba a través de dos sintagmas polisémicos. Por un lado, la madera-imagen, y por el otro la madera-vida. De engtre ambos surgía una identificación que fascinó a Goethe y esrudió Dilthey: poesía y vida. El resultado fue este asombroso libro de Braceli que se llama "EL último padre", la obra, imbatible ya, de un poeta joven que se adueñó de un tema cuya originalidad, a partir de su estrctura, será difícil de superar: el de la maternidad-patewrnidad: "He puesto madera/ en la casita de tu vientre./ La puse con tierna furia./ Ayer me enteraste/ que la madera/ te está creciendo y te palpita."
La imagen, en Braceli, se despliega como una situación en explosión. No recurre a la palabra como vehículo retórico. Ubica el hecho y extrae un desarrollo semántico que se integra de proposiciones tropológicas. Hace poesía desde el hecho y no desde la palabra en sí misma. esto es suficiente para dar la medida de una singularidad inobjetable. Los prologuistas de la traducción de esta obra al inglés con el título "The Last Testament" (San Diego, California, Citybender, 1978), han observado este quehacer vital y han puesto de manifiesto la sorpresiva creación del autor. (La introducen Gustavo V. Segade y Francisco A. Lomelí, su traductor.)
Nos hallamos, por lo tanto, ante un libro infrecuente cuya madera crea un hijo múltiple: el de la carne y el de la poesía. Y entre uno y otro, ewl fuego que motiva la creación y arrastra."

FERNANDO LORENZO (escritor)
“Un libro para estremecer. Qué difícil encontrar más espontaneidad que aquí. Más fuerza. Más vida. Y más metafísica también.”

GUILLERMO MARTINEZ YANTORNO
"...uno de los secretos del vigor de Braceli es no sufrir el pudor de difundir los sentimientos. El resto es saber escribir."

D. ALCAZAR (Madrid, España)
"Cuando parece conducirnos al pozo donde todo se hunde, Braceli abre la lámpara y deja que una luz magnífica inunde todo de vitalidad. Canto a la continuidad del ser humano."

FRANCISCO A. LOMELI (Traductor del libro al inglés)
"...un mensaje conmovedor también para quienes se entregan a la lenta sordera. Una rebelión profética que hace reconsiderar el destino de la humanidad."

GUSTAVO SEGADE (Prologuista versión en inglés)
"Braceli, desde su tremenda sencillez, puede hacer llorar en público a los hombres grandes. Transforma lo común en extraordinario, lo usual en inusual. En un futuro que es ahora, nos hace comunicar con esos otros que somos nosotros mismos."

DARLENE BODHAINE (Profesora universitaria estadounidense)
"Tengo la fuerte sensación de que "El último padre" y y su compañera son Adán y Eva, pero no en el principio sino ante el holocausto. Braceli utiliza prodigiosamente la herramienta de la ternura. Y de un modo insólito, inédito. Puesto que, mediante la ternura, hace pensar sobre la más estremecedora y necesaria de las advertencias. Este libro se escapa de la literatura, es un bien público."

TAKAHISA SHIRAYAMA (Traductor japonés)
"El de "El último padre" es un hondo mensaje-grito del hombre que, como ciertos animales, presiente avecinado el peligro del fin. Mensaje-grito que se transmite sin razón (la razón viene después) a las almas sensibles reflexionando sobre las desgraciadas relaciones entre el hombre y el querido globo terráqueo."